sábado, 20 de febrero de 2010

Principito: -Que significa "domesticar"?-
Zorro:- Es una cosa demasiado olvidada- dijo el zorro-. Significa "crear lazos".
-Crear lazos?-
-Si- dijo el zorro-. Para mi no eres todavía mas que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tu tampoco me necesitas. No soy para ti nada mas que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mi único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
-Empiezo a comprender- dijo el principito-. Hay una flor... Creo que me ha domesticado...
-Es posible- dijo el zorro- En la Tierra se ve toda clase de cosas...!
-Oh! No es en la tierra- dijo el principito
-En otro planeta?
-Si
-Hay cazadores en ese planeta?
-No
-Es interesante eso! y hay gallinas?
-No
-No hay nada perfecto- suspiro el zorro
Pero el zorro volvió a su idea.
Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan.
Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenara de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente a de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamara fuera de la madriguera, como una música. Y ademas, mira!. Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mi el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan a nada. Es bien triste! Pero tu tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amare el ruido del viento en el trigo...
El zorro callo y miro largo tiempo al principito.
-Por favor... domestícame!- dijo
-Bine lo quisiera- respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
-Solo se conocen las cosas que se domestican.- dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas por los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, DOMESTICAME!
-Que hay que hacer?- dijo el principito
-Hay que ser muy paciente- respondió el zorro-. Te sentaras al principio un poco lejos de mi, así, en la hierba. Te mirare de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de mal entendidos. Pero, cada día, podrás sentarse un poco mas cerca...
Al día siguiente volvió el principito
-Hubiese sido mejor venir a la misma hora- dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzare a ser feliz desde las tres. Cuanto mas avance la hora, mas feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré que hora preparar mi corazón...

1 comentario: